viernes, 21 de mayo de 2010

"Vivir" de la sociedad de los poetas muertos.

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes. Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo", dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron de nuestros "poetas muertos", te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a tí sin que la vivas ....
Vive con intensidad tu vida y no dejes nunca de soñar...

miércoles, 5 de mayo de 2010

El matrimonio homosexual:

Se ha dicho que la homosexualidad proviene de diferentes enfermedades, tales como degeneraciones hereditarias. Que también se produce como efecto de experiencias de la niñez, como la falta de un progenitor del mismo sexo con quien pueda identificarse una persona o incluso desviaciones sexuales durante la adolescencia. Actualmente en Chile, la homosexualidad dejó de ser tabú y pasó a masificarse, independientemente del factor que produce esta inclinación sexual. Pero a pesar de esto, de las organizaciones que apoyan esta situación e incluso manifestaciones o marchas gays, aun no es legal el matrimonio homosexual en nuestro país.
Creo que el matrimonio homosexual es totalmente válido. Si dos personas tienen esta inclinación sexual y se aman, deberían tener el derecho de casarse y vivir juntos. Pero para mí, el matrimonio se basa en el amor y en general tiene como objetivo procrear, y en este caso, una pareja homosexual no puede hacerlo, a no ser que la pareja opte por la adopción. Además creo que los padres son la primera impresión de lo que es la vida para los niños, entonces un niño criado en un ambiente con padres homosexuales tienen altas probabilidades de que inclinen a la homosexualidad. Estoy en descuerdo con la adopción en un matrimonio homosexual porque a diferencia de producirse por una enfermedad o trastorno psicológico, estamos creando un ambiente para que el niño en el futuro sea homosexual. Con esto no quiero decir que la homosexualidad sea algo negativo o que no se debería permitir, si no que al ser algo biológicamente anormal, no debemos porque promoverla.

lunes, 19 de abril de 2010

Film político: "Chacal de Nahueltoro"

En este film se recreaba la historia de José del Carmen Valenzuela Torres, más conocido como “Chacal de Nahuel toro”, quien era un campesino alcohólico que asesinó a su conviviente y a los hijos de ésta el 20 de agosto de 1960. Después de descubrir los cuerpos sin vida, se dio aviso a la policía y encarcelaron al chacal. Mientras cumplía su condena, Eloy Parra, un sacerdote lo ayudó a cambiar, le enseñó a leer, le inculcó la fe católica, entre otras cosas. Permaneció 32 meses encarcelado, hasta que lo sentenciaron a condena a muerte y el 30 de abril de 1963 lo fusilaron, ya que el presidente Jorge Alessandri no dio el indulto. No tenía mayor información sobre este asesinato y ahora que si la tengo y vi el film logre reafirmar mi oposición hacia la condena de muerte, creo que con la condena a muerte no se hace justicia. Para mi Justicia es dar una condena justa para las dos partes, me refiero a víctima y agresor. Posterior a esto dentro de la cárcel lo ideal sería que el agresor sienta arrepentimiento, remordimiento, que reciba educación para notar un cambio, luego que sale de la cárcel y cumple su condena, comienza hacer el bien. Creo que la educación es la base fundamental para los comportamientos ideales de las personas y en éste film está muy bien demostrado que la real justicia puede existir y que hasta una persona muy agresiva y cruel, gracias a la educación, puede cambiar y salir adelante. Pero para esto necesitamos cárceles en donde los reos progresen, cambien y aprendan cosas buenas, no como ocurre generalmente en los reclusorios de nuestro país, en donde los presos pueden salir después de haber aprendido más tácticas acerca de robos, por ejemplo. Este tema da mucho que pensar…

jueves, 11 de marzo de 2010

Publicado en La Tercera, 02/03/2010

El terremoto del sábado ha sido un evento devastador, pero también revelador. Ha sacado a la luz debilidades acumuladas a lo largo de años en el completo edificio de nuestra sociedad, frutos venenosos de políticas -públicas y privadas- y de procesos sociales cuyas semillas se sembraron a partir de 1973, se abonaron en los años sucesivos y se regaron generosamente desde 1990. El resultado es una mezcla explosiva de aspiraciones adquisitivas con una distribución del ingreso que impide a muchos satisfacerlas y de dos generaciones de chilenos pobres -padres entre 25 y 40 años, hijos de entre 10 y 20- criados casi sin control parental ni escolar. A ese combustible se agrega como comburente la hegemonía ideológica de las doctrinas acerca de los derechos humanos, las cuales en muchos casos -legales, judiciales, etc- han sido llevadas a tales extremos de lenidad y obsecuencia, que entorpecen gravemente la determinación o voluntad del Estado para preservar el orden público.

De esto último han sido muestra los saqueos masivos. Para describirlos, la autoridad ha usado un lenguaje eufemístico hablando de "delincuentes" y de "lumpen". Eso de por sí ya sería bastante malo, pero los videos y fotografías revelan algo aun peor: protagonistas han sido también y en número abrumador, gente común y corriente, la clase de personas con las cuales usted puede toparse en su oficina o en el bus. En una sociedad sana, el pillaje queda reducido a la acción de delincuentes y también de los ciudadanos más marginales; una sociedad enferma, en cambio, revela lo que vimos, a saber, no sólo que dichos delincuentes y vándalos son legión, sino que también hay cero autocontrol por parte de muchos ciudadanos y cero eficacia de la fuerza policial para controlarlos por mera presencia.

¿De qué extrañarse respecto a esto último? Por 20 años la Concertación no hizo sino debilitar el concepto mismo de "orden público", expresión que a oídos de su gente suena a cavernaria opresión "del pueblo". Todo acto de autoridad rigurosa se convirtió, en ese período, en tabú. En el colegio se deterioró la autoridad de profesores y directores, quienes quedaron a merced de un alumnado dotado de infinitos derechos; en la calle se acusó una y otra vez a la fuerza pública de "excesos", tanto en tribunales como en la prensa, cada vez que encaró con decisión ataques incluso letales contra sus miembros; en el discurso de muchos se legitimó abierta o tácitamente a los "combatientes" con tal que dijeran representar una causa justa; en la justicia se trató con lenidad a asesinos políticos si acaso su background era "la lucha contra la dictadura"; en fin, siempre hubo razones para justificar la conducta antisocial haciendo de sus hechores víctimas inocentes "del sistema".

¿A qué asombrarse entonces que grupos masivos de ciudadanos se crean hoy con derecho al pillaje si se da la oportunidad? ¿De qué pasmarse ante el infantilismo, convertido rápidamente en agresión, con que algunos piden "soluciones" en cinco minutos puesto que fueron criados bajo la doctrina del Estado paternalista, único salvador y defensor de los pobres, como todavía se dijo en la reciente campaña presidencial? Por eso la imagen del carabinero poniendo una pistola en el cuello de uno de los miserables entregados al pillaje es una notable excepción, pero también una muestra de hasta dónde es preciso llegar cuando métodos menos elocuentes ya no hacen mella. Y es una valiente excepción, porque hace ya mucho tiempo que el carabinero teme siquiera levantar la voz, no sea que le abran un sumario, se le eche del servicio y se le lleve a juicio. De eso es muy consciente la inmensa cantidad de ciudadanos resentidos, frustrados y llenos de instintos destructivos y depredadores que ha criado el sistema por las razones expuestas más arriba. Se sienten con esa sensación de derecho a cometer delitos que otorga la impunidad. ¿"Por qué yo no", dijo una mujer que se llevaba objetos robados de una tienda, "si lo hacen todos? Y pudo haber agregado: "y nada nos va a pasar porque somos el pueblo". De ahí que sea la sociedad, no ese punga, quien está hoy con la pistola al cuello. Y que, en la hora mona, deba sacarse al Ejército a la calle.

"Con la pistola en el cuello",Fernando Villegas.

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